

Durante la homilía, Larregain recordó que “una patria no se construye solamente con indicadores económicos, reformas legales, o acuerdos políticos, todo eso es necesario, pero no es suficiente, una nación se fortalece cuando crece la confianza, y se cuida la dignidad de cada persona”.
En otro tramo de su mensaje, Larregain pidió no perder de vista la realidad cotidiana de quienes atraviesan dificultades y sostuvo que "detrás de las estadísticas hay rostros concretos, familias que luchan cada día, jóvenes que buscan oportunidades, ancianos que temen quedar olvidados y trabajadores que sostienen con esfuerzo la dignidad de sus hogares".


