
Con firmeza, Araceli rechazó cualquier versión que intente minimizar lo ocurrido o presentarlo como una riña callejera. “Mi papá fue asesinado. No fue una pelea. Él salió a atender a una persona que simulaba ser un cliente y lo traicionó”, sostuvo.

Un mes y medio de internación
Néstor Arce permaneció internado casi un mes y medio. Primero fue atendido en el hospital local y luego trasladado a Corrientes. Falleció el 8 de noviembre, sin haber podido volver a comunicarse con sus hijas.
“Tuvo un momento de lucidez de dos o tres días, pero no pudo hablarnos”, recordó Araceli con emoción.
El impacto de ver al acusado frente a frente
La joven describió lo difícil que fue estar cara a cara con el acusado durante el juicio. “Es la primera vez que nos sentamos enfrente de él. Me siento incómoda. El que debería sentirse incómodo es él”, expresó.
También cuestionó el pedido de disculpas por parte del imputado: “Querer pedir disculpas por algo imperdonable es muy descarado. Él asesinó a una persona. Era mi papá, el sostén de la familia”.
Reclamo por la situación judicial
Araceli manifestó su malestar porque el acusado cumple prisión domiciliaria, pese a contar —según indicó— con antecedentes y estar bajo probation al momento del hecho. “Vemos otros casos donde personas están presas por mucho menos. Confiamos en la Justicia, pero es difícil”, afirmó.
A pesar del dolor y la bronca, aseguró que la familia intenta no fomentar odio en redes sociales y espera que el proceso judicial avance con transparencia.
El juicio continúa y se aguarda la lectura de los alegatos en las próximas semanas. Mientras tanto, la familia de Néstor Arce sostiene un único pedido: justicia.







