

Según testigos, dos inspectores de tránsito municipales se encontraban apostados en la esquina de Lavalle y Belgrano, sin operativo señalizado. Al advertir la motocicleta, se dirigieron directamente hacia ella y utilizaron el silbato para obligar a la mujer a salir rápidamente del comercio, provocando sorpresa y desconcierto entre las personas que se encontraban dentro del local por el fuerte sonido.
La ciudadana no estaba circulando, no llevaba casco colocado, el motor estaba apagado y solo intentaba acomodar su compra. Al solicitarle la documentación, se constató que su licencia estaba vencida, situación que fue reconocida. Aun así, los agentes sostuvieron que la motocicleta debía ser secuestrada de manera inmediata, pese a que no existía riesgo vial ni maniobra de conducción en curso.
Nadie discute que una licencia vencida sea una infracción.
Lo que se discute es el modo en que se ejerce la autoridad.
¿Es razonable utilizar un silbato para hacer salir a una persona de un comercio?
¿Es proporcional amenazar con el secuestro de un vehículo cuando no hay circulación ni peligro?
¿Ese es el enfoque preventivo y educativo que espera la comunidad?
|| El control de tránsito es necesario.
|| Pero también debe ser justo, razonable y humano.
|| La autoridad no solo controla: también debe revisarse.
Abrimos el debate
¿Control necesario o exceso de autoridad?
La opinión de la sociedad también importa.







